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the Degree Confluence Project
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Argentina : El Chaco

8.9 km (5.5 miles) SSE of Machagai, Chaco, Argentina
Approx. altitude: 83 m (272 ft)
([?] maps: Google MapQuest Multimap world confnav)
Antipode: 27°N 120°E

Accuracy: 9 m (29 ft)
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#2: Vista al este #3: Vista al sur #4: Vista al oeste #5: Vista del lugar de la confluencia #6: GPS - Garmin - Legend #7: Cristina, Carlos y Alcides #8: Dante, Alcides y yo

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  27°S 60°W  

#1: Vista al norte

(visited by Carlos Wust)

English

18-Apr-2006 -- Con mi esposa Cristina teníamos que viajar a Córdoba (vivimos en Oberá, Pcia. de Misiones, a 1250 km), por lo que planeamos un camino de regreso mas largo pero pasando por otras provincias argentinas de grandes bellezas: La Rioja, Catamarca y Salta. Tenía otro atractivo: pasaba muy cerca de dos confluencias que podíamos quizá conquistar. Una era S29° – W67° (en La Rioja) y ésta que relato, en S27° – W60° (en el Chaco). Efectivamente, estando a 98 km. de Resistencia, en la ruta 16 que une la provincia de Salta con Corrientes, pasando unos pocos kilómetros Machagai, estaba la confluencia muy cercana a la ruta, por lo que paramos con el auto justo en el meridiano 60° y el GPS indicando que estábamos a 4,7 km del punto buscado. Lo que se observaba era un campo de pastoreo y cerca una tranquera abierta, que daba paso a una construcción, unos 50 metros adentro. Entramos con el auto y salió a recibirnos quien se identificó como el encargado del campo, Alcides, y ante nuestro pedido de “hacer una medición con este aparatito, entrando unos kilómetros en el campo”, muy amablemente, pero con firmeza, nos respondió que no habría inconveniente, siempre que tengamos la autorización de su patrón. A nuestro requerimiento entonces nos indicó que vivía en Machagai, indicándonos el lugar de su vivienda y que se llamaba Darío Serafini. Hacia allí fuimos entonces, donde encontramos sin dificultad la casa y nos atendió su esposa Kitty. Nos identificamos, le explicamos lo que necesitábamos hacer y la autorización que nos pedía el encargado. Con mucha gentileza nos escuchó, y como su esposo no estaba, habló por teléfono con él, y luego de unos minutos nos entregó un papel con la autorización para entrar en el campo. Ya en poder de “la llave del tesoro”, el diálogo continuó más relajado y así pudimos conocer los dos perros que custodiaban el lugar y también una gata siamesa, gorda por la buena vida. Agradecimos tanta gentileza, nos despedimos y al campo nuevamente, donde luego de entregarle a Alcides la autorización, recibir “la bendición” de mi esposa y cargar una botellita de agua, emprendí la caminata de 4,6 km, a las 15 y 30 horas, perpendicular a la ruta, siguiendo el meridiano. Por 3 km fue potrero, de pastos bajos, cruzando un par de alambrados y charlar con unos 60 vacunos de buena raza que se acercaban curiosas. Pero también había cientos de garzas blancas que cada tanto levantaban vuelo, pájaros de varios colores y cantos, un cielo azul y el sol a mi derecha. Todo fue fácil hasta que un monte se fue acercando peligrosamente y llegué al borde faltando todavía 1,7 km. Con dudas, pero observando senderos que se internaban en la vegetación, comencé a seguirlos y así fui avanzando, guiándome más que nada por los reflejos del sol en el oeste, ya que la señal se perdía muchas veces. Cuando estaba a punto de abandonar, dado el riesgo de quedarme a vivir para siempre allí, vi un claro por delante y el claro era en realidad otro potrero. ¡Había superado la barrera!. Continué aliviado, faltaba nada mas que 1,2 km y al fondo otro monte. Lógico: llegué hasta el otro monte y todavía faltaban 150 metros, pero este era cerrado, sin senderos salvadores. Pero 50 metros me separaban de la confluencia, así que comencé a empujar ramas y la suerte me ayudó, ya que pude llegar a un claro, donde recibí señal en el GPS y estaba a menos de 100 metros del punto buscado, con el reloj marcando las 16:50 horas. Saqué las fotos de rigor y ya sin importarme los miles de mosquitos agresivos, emprendí feliz la caminata de regreso, cruzando nuevamente el ahora más hermoso monte, potreros, alambradas y mis amigas las vacas y toros, para llegar con la feliz noticia del éxito logrado por el equipo que formamos con mi esposa. Por suerte había llegado el dueño del campo, el Sr. Dante Eduardo Serafini, con quien tuvimos una amable charla, le explicamos con más detalle “lo de las confluencias” y el nos contó de su establecimiento dedicado a la cría de ganado, que se llamaba “Los Nonos”, que tienen dos hijas estudiando en la universidad y un poco de la historia de Machagai, de la cual es parte ya que nació aquí, de cuando las rutas eran de tierra, y así transcurrió una hora de amable charla en la paz de ese hermoso lugar. Continuamos el viaje, dejando atrás no solamente de una confluencia “nuestra”, sino que también afectos para cuando podamos regresar y bailar algún chamamé en alguna de sus fiestas familiares.

English

18-Apr-2006 -- My wife Cristina and I had to go to Cordoba, from Obera where we live, at 1250 kms. On the way back we planned a longer route to visit the states of La Rioja, Catamarca and Salta.
Another attraction from this route was the fact that two confluences were near it and maybe we could visit. 29S 67W in La Rioja and 27S 60W in Chaco.
At some 98 kms from Resistencia, on route 16, we stopped the car at meridian 60W and the GPS indicated 4.7 kms to the confluence. We could see pasture field and an open gate, giving access to a construction 50 meters inside. We drove in and where welcomed by Alcides, who was in charge; we asked permission to make a measurement with our device. He said it would be OK with the approval of his boss, the owner; his name is Dario Serafini and he lives in Machagai.
We went there and easily found his house and met his wife Kitty. We explained our situation and requested her approval; she made a phone call to her husband and gave us a signed paper to get into the property. We thanked and went back, with my wife’s blessing and a bottle of water I started a 4.6 km walk at 15h30.
For 3 kms it was low grass, some wire fences and cows. Also, there where white herons, colorful birds, blue sky and the sun to my right. It was all easy until a I reached a hill at 1.7 km from my goal. With doubts, I followed trails guided with the sun due to weak signal on the GPS. I was about to give up when I saw another clear with 1.2 kms to go and another hill at the distance; by the time I got there, logically, I still had 150 meters to go and no tracks to follow. I made a last effort and luck was with me as I reached another clear spot and got a GPS reading under 100 meters. It was 16h50.
I took the photos and went back to my wife with the great news. By that time Mr. Dante Eduardo Serafini, the owner, had arrived and we had a pleasant chat, we talk about the confluences and he told us about his family and Machagai. We moved on to continue our journey leaving behind not only a confluence but friend to come back to.


 All pictures
#1: Vista al norte
#2: Vista al este
#3: Vista al sur
#4: Vista al oeste
#5: Vista del lugar de la confluencia
#6: GPS - Garmin - Legend
#7: Cristina, Carlos y Alcides
#8: Dante, Alcides y yo
ALL: All pictures on one page (broadband access recommended)